Elon Musk, que dio al mundo SpaceX y Tesla, está seguro de que el sistema de transporte debe alcanzar un nuevo nivel siendo más rápido, más ecológico y más barato. Te contamos qué es Hyperloop y por qué el proyecto de Musk suele ser criticado.

La historia de Hyperloop

La historia de Hyperloop comenzó en 2013, cuando el jefe de Tesla, Elon Musk, propuso un sistema de transporte futurista que, según el empresario, sustituirá la anticuada idea de los trenes de alta velocidad.

El proyecto Hyperloop de Elon Musk es un sistema de transporte de súper alta velocidad que consiste en cápsulas «flotantes» de propulsión magnética. Conectadas entre sí, las cápsulas viajan a gran velocidad en un tubo de vacío, lo que les permite recorrer una distancia de 1.200 km en solo una hora.

Vídeo de Hyperloop

Sin embargo, unos siglos antes de Musk, ingenieros e inventores ya habían intentado hacer algo parecido. Los científicos-físicos se acercaron al concepto que se encuentra en el corazón de Hyperloop a finales del siglo XVII, creando el primer vacío artificial, que más tarde se convirtió en la base de la idea de los sistemas subterráneos de transporte de alta velocidad, como el metro – Beach Pneumatic Transit (llamado así por el inventor Alfred Beach). Su esencia era colocar a los pasajeros en vagones que se desplazarían por el túnel-tubo mediante una corriente de aire creada por ventiladores gigantes. Otro científico, Robert Goddard, pensó en los trenes de vacío a principios del siglo XX.

El ingeniero británico Isambard Brunel también habló de nuevas formas de transporte. Fue él quien más se acercó al futuro sistema de transporte de súper alta velocidad de Elon Musk. En 1845, Brunel propuso la construcción de una tubería en el suroeste de Inglaterra, que permitiría acelerar los trenes a la entonces fantástica velocidad de 110 km/h. Sin embargo, en aquella época fue imposible realizar el proyecto por falta de los materiales necesarios.

En el concepto alfa de Hyperloop de Musk, el movimiento de las cápsulas a través del tubo se debe a la aceleración magnética lineal. En pocas palabras, el sistema propuesto por el empresario puede compararse con los trenes impulsados por la fuerza de un campo electromagnético: el maglev (abreviatura de «levitación magnética»). El primer maglev comercial apareció en 1984 en la ciudad británica de Birmingham. Conectaba el aeropuerto internacional de Birmingham con una de las estaciones de la ciudad.

Las búsquedas de los ingenieros y científicos del pasado sirvieron de base para el desarrollo de un modelo futurista de un nuevo medio de transporte que pudiera cubrir largas distancias en pocos minutos, adelantándose a todos los medios de transporte conocidos. Así surgió el concepto de Hyperloop.

Según Elon Musk, el modelo de transporte moderno ideal no sólo garantiza una gran velocidad y seguridad en los desplazamientos, sino que también es una alternativa ecológica y barata a los medios de transporte existentes (coches, aviones, barcos) y no interfiere con otros transportes en la misma ruta.

Hyperloop y los voluntarios: quién implementa la tecnología

Tras la publicación de su idea, Elon Musk decidió no patentar el proyecto, sino permitir que cualquiera participara en el desarrollo de Hyperloop. Así surgieron Virgin Hyperloop y Hyperloop Transportation Technologies.

Virgin Hyperloop es una empresa tecnológica estadounidense que pretende convertir la idea de Musk en un producto comercial de éxito. La empresa está atrayendo inversores para construir vías de transporte magnético y ya ha probado con éxito un prototipo de tren del futuro.

Antes de 2017 y de su cambio de marca (con el conglomerado inversor de Richard Branson, Virgin Group), la empresa se llamaba Hyperloop One. El consejo de administración de Virgin Hyperloop incluye a personas que trabajaron con Musk en los proyectos SpaceX, Tesla y PayPal.

Hyperloop Transportation Technologies es una empresa formada por más de 800 desarrolladores de los cinco continentes. Para todos los entusiastas que han aceptado hacer realidad la idea de Elon Musk, trabajar con Hyperloop Transportation Technologies es un trabajo autónomo no remunerado con la perspectiva de obtener una parte de los beneficios de la empresa en el futuro.

Muchos de los que desarrollan el concepto de Musk trabajan en paralelo para grandes empresas como Boeing, Yahoo! e incluso la NASA. El proceso de desarrollo de la tecnología tiene lugar en pequeños grupos, en los que los participantes son asignados según sus intereses y habilidades. La comunicación durante el trabajo se realiza principalmente por correo electrónico, pero una vez a la semana los equipos se reúnen para debatir en línea.

Cómo funciona Hyperloop

El Hyperloop es una cadena de cápsulas que parecen contenedores herméticos. Las cápsulas se mueven por el tubo en un vacío casi total, una presión igual a una milésima parte de la presión atmosférica normal. Este tubo proporciona un nivel reducido de resistencia al aire, lo que permite al Hyperloop alcanzar altas velocidades.

El proceso de movimiento del Hyperloop puede dividirse en tres etapas:

  • Aceleración. La fuerza de tracción de los motores lineales, situados en el tubo a cierta distancia entre sí, provoca un movimiento de traslación, que crea un campo magnético y transmite un impulso al generador del interior de la cápsula.
  • Levitación. El campo magnético eleva la cápsula y la fuerza de tracción la acelera hasta 1200 km/h.
  • Desaceleración. La fuerza de empuje invierte la dirección y disminuye la velocidad de la cápsula. La energía cinética se convierte en energía eléctrica (basada en el principio del frenado regenerativo) y carga la batería.

Cómo funciona Hyperloop

Para reducir el coste y la cantidad de energía consumida, los desarrolladores trataron de alejarse de la levitación magnética e idearon otra forma de mover las cabinas: mediante un colchón de aire. Para simplificar la comprensión del funcionamiento del sistema, los científicos compararon el movimiento de las cápsulas con el de un disco en una mesa de air hockey. La única diferencia era que las cápsulas no flotarían sobre la superficie del aire, sino que se desplazarían por ella mediante pulsos electromagnéticos sobre la energía solar. Pero esta idea tuvo que ser abandonada por los riesgos potenciales de perder el control, y los desarrolladores volvieron a utilizar la levitación magnética.

¿Cuáles son las preocupaciones sobre Hyperloop

Algunos investigadores, en particular el ex químico de la Universidad de Cornell Phil Mason, que hace vídeos educativos sobre ciencia, hablaron de las deficiencias del concepto de Elon Musk. En un vídeo de YouTube, Mason explicaba de forma figurada cómo el sistema Hyperloop podría, en caso de un pequeño fallo, convertirse en un «viaje con cañón de pistola a velocidad de bala» y provocar la muerte de todos los pasajeros. Para demostrar claramente esta amenaza, el científico creó un modelo de transporte hecho con un tubo de vidrio al que se le bombeó aire y un globo de metal. El experimento de Mason demostró que incluso una pequeña destrucción de una cápsula individual podría conducir a la despresurización, lo que cambiaría catastróficamente la presión en todo el tren, convirtiéndolo en una bala incontrolable: el Hyperloop alcanzaría tal velocidad que en caso de accidente los pasajeros no tendrían ninguna posibilidad de sobrevivir.

El experimento de Phil Mason

Desde el punto de vista técnico, algunos investigadores cuestionan la velocidad potencial del Hyperloop. Los expertos creen que una velocidad de 1.220 km/hora puede provocar sensaciones desagradables y aterradoras a los pasajeros. Sin embargo, la primera prueba con pasajeros del prototipo de Hyperloop demostró que el sistema es seguro.

Muchas veces se discutió el coste de la tecnología. Según los cálculos de Elon Musk, la construcción del sistema Hyperloop de Los Ángeles a San Francisco (dos túneles y 40 cápsulas) costará menos de 6.000 millones de dólares. Sin embargo, en 2016 Forbes publicó una información según la cual, basándose en datos filtrados, el coste de Hyperloop One hasta San Francisco podría alcanzar los 13.000 millones de dólares, el doble de lo que Musk había calculado. Sin embargo, muchos creen que incluso este precio está subestimado y que el coste estimado de la construcción es mucho mayor: unos 100.000 millones de dólares.

De hecho, es imposible decir con exactitud cuánto costará construir un sistema Hyperloop: el precio será diferente para las distintas rutas debido a las peculiaridades del terreno.

¿Cómo se sentirían los pasajeros dentro del Hyperloop

Antes de invitar a los primeros pasajeros a viajar en el tren del futuro, Hyperloop One realizó unas 400 pruebas en el desierto de Nevada, cerca de Las Vegas. Las personas a bordo del transporte futurista no hicieron el viaje hasta noviembre de 2020, siete años después de que Elon Musk contara al mundo su idea.

Los primeros pasajeros del prototipo de Hyperloop, la cápsula Pegasus, fueron el cofundador de Virgin Hyperloop, Josh Giegel, y la Directora de Servicios de Calidad del Pasajero, Sarah Lucian. La cápsula con pasajeros recorrió una distancia de 500 metros en 15 segundos a una velocidad de 160 km/h.

Primera prueba de Hyperloop

La prueba con pasajeros provocó muchas críticas en Internet. La gente empezó a hablar de lo innovador de Hyperloop y de la levitación magnética (maglev), que permite que el transporte se mueva en el túnel. Un usuario llegó a calificar el sistema de Musk como «el ferrocarril de alta velocidad más terrible del mundo», comparando el desarrollo de Hyperloop con la puesta en marcha de una locomotora de vapor Mallard en Inglaterra, allá por 1938, que alcanzó una velocidad de 203 km/h.

Algunos recuerdan el récord mundial del Maglev japonés, que en 2016 alcanzó una velocidad de 603 km/h. Y los primeros trenes que operaban con este sistema podían transportar a cientos de pasajeros a 482 km/h ya en la década de 1970. Es decir, como dicen los críticos del concepto de Musk, Hyperloop no es una innovación en absoluto.

Sin embargo, según los desarrolladores, Hyperloop no debe compararse con un tren, un avión o un barco, porque es básicamente un nuevo medio de transporte, diferente de otros medios a los que la gente está acostumbrada. Por supuesto, es imposible construir algo nuevo sin basarse en los inventos del pasado. Sólo es importante tener en cuenta todas las deficiencias del sistema existente y tratar de superarlas.